Para todo fotógrafo de naturaleza el otoño es una de las estaciones más atrayentes, si sabemos elegir el lugar (o en otras ocasiones tenemos suerte), podremos disfrutar de unas gamas tonales difícilmente observables en otras épocas del año salvo por los colores de las flores en primavera y verano. El otoño a mí personalmente también me resulta muy atractivo pues las temperaturas ya son más frías y lo agradezco mucho después de la canícula del verano, creo que incluso me apetece más salir con la cámara a fotografiar paisaje.

Hoy os quiero hablar en concreto de la que yo creo es una zona bastante desconocida, y por otra parte ideal para este tipo de fotografía de paisaje. Se trata ni más ni menos que de la comarca pirenaica aragonesa de Sobrarbe.

Fotografía de otoño en Sobrarbe, otoño en Gistaín.
Fotografía de otoño en Sobrarbe, otoño en Añisclo.
Fotografía de otoño en Sobrarbe, otoño en Ordesa.
Fotografía de otoño en Sobrarbe, otoño en Gistaín.

Sobrarbe es una comarca del alto Aragón situada al noreste de la provincia de Huesca, entra las comarcas de La Ribagorza al Este, Alto Gallego al Oeste y Somontano de Barbastro por el Sur, esta “bañada” por dos ríos principales, el Cinca y el Ara, este último es el único río virgen que queda en el pirineo y que no tiene ninguna presa (afortunadamente, ya veremos lo que ocurrió con las presas pirenaicas en otros post futuros) desde que nace hasta que desemboca en el Cinca a la altura de Ainsa. El sur de la comarca tiende a tener una vegetación de tipo mediterraneo y muchos atractivos, pero para lo que hoy nos ocupa nos interesa más el norte, donde se encuentran los bosques de Hayas, y repartidas por el monte y las riberas de sus ríos y arroyos diferentes especies de arboles caducifolios (Abedules, Fresnos, Cerezos, Servales, Arces…)

Fotografía de otoño en Sobrarbe, otoño en Plan.
Fotografía de otoño en Sobrarbe, otoño en Plan.

Independientemente de que a lo largo de todo el norte de la comarca podamos encontrarnos fantásticos rincones otoñales, hay cinco lugares que ningún paisajista se debería perder en otoño, y a decir verdad en ninguna época del año, aunque en invierno algunos se tornan muy inaccesibles. Estos cinco lugares son: La Bal de Chistau (Valle de Gistaín), el Valle de Pineta, el Cañón de Añisclo, el Bosque de la Pardina del Señor entre las localidades de Fanlo y Sarvisé, y por supuesto el Valle de Ordesa.

Fotografiar estos paisajes otoñales no deja de tener su “complicación”, digo esto pues es difícil decir unas fechas idóneas de antemano, ya que depende mucho de la climatología de cada año y los colores a su vez pueden variar enormemente en función de la humedad que han tenido los árboles. De todos modos podríamos establecer una pequeña “regla general”, a partir de mediados de Octubre y hasta final de Noviembre es muy factible que podamos encontrarnos con lugares que con sus amarillos, rojos, naranjas, nos permitan disfrutar de este gran espectáculo de la naturaleza que es el otoño.

Fotografía de otoño en Sobrarbe, otoño en Añisclo.