Como muchos ya sabréis uno de mis principales campos de acción es la fotografía de naturaleza, y dentro de este campo de trabajo fotográfico la fotografía de flores es una de las practicas que me proporciona muy gratas satisfacciones, ademas de que las flores son obviamente mucho más fáciles de fotografiar que la mayoría de los animales 😉 . La fotografía de flores permite obtener muy buenos resultados con equipos realmente económicos o incluso con un dispositivo móvil, aunque obviamente para obtener algunos tipos de tomas determinadas se necesitaran equipos especializados y en particular objetivos macro.

Fotografía de paisaje de un prado lleno de flores de Salvia pratensis.
Fotografía de un paisaje de un campo de flores de amapola al atardecer.

Hace ya tres años que me mudé desde Zaragoza a este lugar maravilloso del pirineo Aragonés que es Sobrarbe, en esta época del año ya hay en flor una gran cantidad de plantas en las zonas bajas de la comarca y en muchas zonas del Geoparque de Sobrarbe, estas floraciones se irán extendiendo hasta las zonas más altas conforme avance la primavera y a lo largo del verano, a lugares como el Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido.
La fotografía de flora aunque pueda parecer muy simple tiene sus complicaciones, estas van desde la ambientales como pueden ser el viento, la falta de luz o la propia localización de la planta, hasta las puramente técnicas en función del tipo de imagen que queramos obtener, algunas imágenes de aproximación muy cercana requerirán de lentes especificas y otras necesitarán de aportes de iluminación bien mediante lamparas/flashes o el uso de reflectores.

Fotografía de flor de Tragopogon dubius.

Si nos aficionamos a este tipo de fotografía luego es como un “vicio”, no pararemos de buscar nuevas especies que nos resulten interesantes de uno u otro modo, esto implicará que ya tendremos que introducirnos bien en el mundo de la botánica para conocer los ecosistemas donde buscarlas y sus épocas de floración. Aquí llegamos a otro handicap de este tipo de fotografía, esto es que basta que tengamos enormes deseos de fotografíar una flor determinada para que cuando la encontremos se haya pasado, no haya florecido aun, una helada la haya secado o muy frecuentemente se la haya “merendado” algún feliz herbívoro, yo he necesitado años para fotografiar alguna que otra flor por que me ocurrían cosas como las que os he comentado.

Fotografía cercana de la bonita flor de un narciso poeta, Narcissus poeticus.
Fotografía de acercamiento de una flor de Geranium silvaticum, realizada durante un curso de fotografía de flora en Sobrarbe.

Volviendo a la fotografía en Sobrarbe, ahora mismo se pueden encontrar diversas especies de orquídeas en flor así como narcisos, otras como las violetas o las hepáticas ya se encuentran también en cantidades. Verónicas, “nazarenos”, “primaveras” y bellis florecen por doquier, y muy pronto podremos disfrutar de las flores de los fantásticos Gladiolus illyricus y de algunas plantas carnívoras como las pinguicolas, un poco más adelante comenzarán a florecer las orquídeas de alta montaña y las plantas de los prados como las gentianas.

Fotografía de flor de un Gladiolus illyricus realizada en un curso de fotografía de flora en Sobrarbe.

Si os gusta la fotografía, y más concretamente la fotografía de naturaleza, la fotografía de flores es una muy buena manera de iniciaros sin necesitar de equipos prohibitivamente caros para realizar muchas de sus vertientes.

Hasta la próxima entrada y que tengáis muy buenas luces.

Realización de una fotografía de flora con la técnica de fondo blanco durante un curso de fotografía en Sobrarbe.
Realización de una fotografía de flora con la técnica de fondo blanco durante un curso de fotografía en Sobrarbe.
Imagen artística en blanco y negro de la flor de un Gladiolo silvestre (Gladiolus illyricus).